La cebilla cántabra


Dándonos una vuelta por los prados y montañas cántabras, aún podemos encontrarnos con este curioso sistema para atar a las reses; fundamentalmente ganado vacuno. Se trata de un conjunto de dos piezas: una horquilla de avellano y un pasador o llavija que en ocasiones podía ser de otra madera más dura como es el fresno. La flexibilidad característica del avellano dotaba a la horquilla del efecto muelle necesario para afianzar el pasador. La cebilla se une mediante una argolla a una cadena y esta a su vez a cualquier soporte sobre el que se dese fijar el animal, un árbol o un pesebre, por ejemplo. El pasador queda fijado a la horquilla mediante un bloqueo por giro y asegurado por la fuerza que ejerce el efecto muelle de la misma. Se suelen labrar en madera de avellano que es curvada convenientemente mediante un proceso similar al empleado al hacer cayados o cachabas. Es fundamental que los rebajes del pasador estén separados a una distancia inferior a las ranuras de la horquilla para que así cuando esta tense el conjunto quede bloqueado.

Cebilla para ganado cerrada

Cebilla para ganado cerrada

Para abrirla basta con cerrar mediante presión la luz de la horquilla para que deje de apretar las muescas de la llavija; el pasador posee dos extremos distintos: el enmangue y el bloqueo. Al ser este sistema rígido no estrangula al animal, no provocando mataduras, tan nefastas para la res. El material facilita que no se deteriore con la humedad o con el sudor del animal, soporta restregones y golpes, también es fácilmente almacenable.

Cebilla de avellano abierta

Cebilla de avellano abierta

Por lo general en el pasador queda toda la madera pelada no así en la horquilla, dónde solo se pela la cara interna con la finalidad de poderla curvar mejor y que repose mejor en el cuello del animal y evitar que se astille. El saber popular aconseja cortar el avellano en luna menguante, siendo la mejor la de enero, pues al parecer no le entra la carcoma con tanta facilidad, tan habitual en estas zonas del norte.Antaño se tallaban con navaja, gubia y azuela.

Detalle del cierre de la cebilla

Detalle del cierre de la cebilla

No es inusual encontrarlas junto con otras manufacturas “cantabrucas” como cúevanos, rastrillos, cachavas, hasta de daye y madreñas; en los mercados o ferias de ganado (como la del valle de Soba donde las vimos) así como en algunas fiestas o romerías populares; dónde algún artesano, ya cada vez menos, coloca su tinglado. Además se pueden adquirir a algún artesano o comercio local como ferreterías (la que mostramos en las fotografías pertenece a la ferretería Milera de Cabezón de la Sal, pero también las hemos visto en Liérganes); aunque también puede ser elaborado por el propio ganadero, al menos antes así era, permitiendo cierta autonomía y autosuficiencia.

Ferretería Milera Plaza Principal s/n 39500 Cabezón de la Sal Teléfono 942 701 238

Ferretería Arcón Calle Primo de Rivera 5 39722 Liérganes Teléfono 942 52 85 22

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2 Responses to La cebilla cántabra

  1. cantabro says:

    buen articulo, solo un detalle la horquilla es de fresno y el avellano se usa para la llavija

    • PyM says:

      Estimado Cántabro, la que nosotros tenemos, que es algo más “industrial” es como la describimos, no ponemos en duda que las originarias fueran y sigan siendo como nos cuentas, este tipo de comentarios son muy bienvenidos porque nos enseñan mucho. Gracias

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