La tabla de lavar


La tabla de lavar es un útil totalmente obsoleto, ha quedado relegado a trasto viejo o mera decoración; con suerte lo podemos encontrar arrumbado en algún desván o como ornamento rústico en una casa rural. Bajo la curiosa mirada de los que aquí escriben las podemos encontrar de nueva factura en las adorables tiendas de barrio que se conocen como cesterías o persianerías, dónde aún sobreviven estos útiles(en Madrid hay varias como Gretel, la espartería, cestería Álvarez, cestería Martín Sánchez…) . En estas tiendas igual nos arreglan una silla de anea o rejilla como nos venden un botijo, una silla, una banqueta, un pequeño mueble, un yo-yó de madera, una mecedora, una garrota y por supuesto lo que nos ocupa una tabla de lavar.

Tablas de lavar de pino con su jabón de sosa (jabón de la abuela)

Tablas de lavar de pino con su jabón de sosa (jabón de la abuela)

La tabla de lavar más sencilla es un tablón recto con una serie de acanaladuras, luego se pueden encontrar varias versiones, las que acaban en lengua de gato, las que tienen un semicírculo cóncavo para apoyarse en el abdomen más cómodamente, las que poseen una zona aislada por un listón para colocar la pastilla de jabón a la par que protegen de las salpicaduras con unas paredes.

Acanaladuras de la tabla de lavar

Acanaladuras de la tabla de lavar

Las acanaladuras de la tabla sirven para aumentar la superficie mejorando la penetración del jabón, para retener el agua y ayudar a frotar bien la ropa. Generalmente se han confeccionado de maderas del entorno siendo las de hoy en día en su mayoría de pino por tratarse de una madera accesible y económica; tienen que ser maderas que no se abomben ni se rajen, que aguanten el trasiego, que no se astillen para no dañar la ropa ni las manos.

Dos tablas de lavar

Dos tablas de lavar

El proceso de lavado lo vimos cuando hablamos del jabón de sosa en una anterior ocasión, ese es precisamente el jabón que esperamos ver en una de estas preciosas tablas de lavar, la fase de lavado suele consistir en el enjabonado y aclarado en el río o en el lavadero, entre medias se podía poner la ropa blanca al sol para aumentar el poder de limpieza del jabón con la acción de los rayos solares, e incluso usar el azulete para aumentar la sensación visual del blanco con ese producto, que aún se puede encontrar en algunas tiendas, y en otras como objeto de colección. Acudir al lavadero era un evento social, pero con la tabla de lavar también era posible hacer la colada en el río, y quién tuviera agua corriente hacerla incluso en casa. Eso sí no debemos confundir lavar la ropa con hacer la colada, que consiste en blanquear la ropa con una lejía a base de ceniza, como podemos ver en este vídeo de Eugenio Monesma.

En concreto estas dos tablas de lavar han sido compradas en Madrid en estas dos tiendas:

Cestería Álvarez: Calle de Rodríguez San Pedro, 69 28015 Madrid‎         Teléfono 915 43 58 48

Cestería Martín Sánchez: Calle del General Ricardos, 157 28025 Madrid Teléfono 914 71 16 03

 

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3 Responses to La tabla de lavar

  1. gema says:

    Hola, me ha encantado esta entrada. Y el super enlace a como hacerte una tabla. Excelente!!

  2. Felipe says:

    ¿Qué otro nombre recibe la tabla de lavar, si es que lo tiene?

    • PyM says:

      Buenas tardes
      No conocemos ningún sinónimo de tabla de lavar, es posible que los haya a nivel local.
      Un saludo

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