Laurentino de Cabo Cordero: un maestro artesano de las mantas.


Cualquiera que tenga el placer de conocer a Laurentino de Cabo Cordero puede decir unas cuantas cosas buenas de él, pero tal vez nosotros nos quedaríamos con dos: es un artesano único y un conversador nato y ambas cosas nos hacen muy grato escribir este post. Conocimos a Laurentino por los vídeos de Eugenio Monesma de los que hemos hablado en muchas ocasiones, en su caso figura en un vídeo sobre la labor de la lana en Val de San Lorenzo, un pueblo que recoge la rica tradición lanar maragata, pero con cada vez menos artesanos. En este vídeo titulado “Los textiles de Val de San Lorenzo“se aprecia como Laurentino lo trabaja todo, desde la selección de la lana de merino sin lavar, recién esquilada, su limpieza,  su teñido, su hilado y su tejido, una labor compleja que le permite tener siempre controlada la calidad final de su producto, es de los pocos que pueden afirmar trabajar siempre con lana 100% virgen.

Puesto de Laurentino de Cabo Cordero en Plaza de España

Puesto de Laurentino de Cabo Cordero en Plaza de España

Conversando con él este diciembre en la feria de artesanía de Madrid aprendimos muchas cosas, más de las que supimos cuando visitamos su taller: hemos sabido la diferencia entre la lana de las merinas, suave y fina como pocas, una lana que no “pica” con la lana de las churras, que es más basta pero también más impermeable y que este artesano emplea sólo para hacer las mantas de pastor, que han de servir para la intemperie y ahí poco importa lo fino que sea uno. Hemos ido conociendo como se “hace” un artesano que nace casi predestinado, dado que la familia de Cabo consta como artesana de la lana de la zona desde mediados de 1700 al menos y la familia Cordero, con alguna interrupción, pero también estuvo siempre ligada a este oficio.

Chales de Laurentino de Cabo

Chales de Laurentino de Cabo

De su familia heredó también su “firma” dado que según nos contó, cada artesano tiene una, para que el gremio pueda velar por la calidad del producto,  en el caso de Laurentino, es una o más rayas de color distinto al terminar la manta, él afirma que viendo esa marca distingue cualquier artesano de la zona, y en el caso concreto de sus marcas con verlas sabe las dimensiones y características de cada manta.

Detalle de la firma de Laurentino en las Mantas

Detalle de la firma de Laurentino en las Mantas

Laurentino no se limita a tejer mantas, sus lanas dan para mucho más, hemos tenido ocasión de comprar sus lanas sueltas para tejer, sus calcetines, sus fantásticos chaquetones tan abatanados que no pasa el aire ni queriendo, sus bufandas, sus chales, sus ponchos, sus telas (sayal y estameña) en fin innumerables cosas, todas las que podamos querer hacer con lana, eso sí lana de altísima calidad, esa que antes se exportaba por toneladas para que hicieran otros el trabajo fino y que hoy, en ocasiones, no resulta rentable ni esquilar.

Mantas de Laurentino de Cabo

Mantas de Laurentino de Cabo

El trabajo de la lana comienza cuando negocia el precio con el ganadero local y pesa la lana sucia, de la que no va a sacar el 100% de rendimiento dado que entre la lanolina, las impurezas y marcas de ganado hay mucho que desechar. Una vez lavada se procede, cuando es necesario, al teñido de la lana, que se hace con temperatura en un caldero y usando de mordiente ácido sulfúrico, Laurentino sostiene que hay que tenerle respeto a esta fase pero no miedo. Tras el lavado, o teñido se comienza la fase de hilado, de la que hablaremos con detalle en otra ocasión, consiste en primero generar una especie de fieltro corrido para luego ir haciendo con él mecha, luego torcerlo y juntar varios cabos según el grosor necesario. En este momento ya se pueden formar las canillas para la trama e ir preparando la urdimbre del telar. Comienza entonces el tejido, ya sea de manta, poncho o lo que se haya planteado finalmente se recurrirá al lavado, abatanado y cardado para sacar ese pelo gustoso que hace que la manta maragata abrigue como ninguna. Esta última fase de abatanado y cardado es conveniente plantearla como un mantenimiento al cabo del tiempo, puesto que tiende a abrirse la trama y perder el pelo, lo cual hace que se pierda la cámara de aire que precisamente ayuda a mantener el calor; el propio Laurentino hace este servicio para sus clientes cuando traen mantas que han dejado de abrigar.

Laurentino de Cabo con una manta de pastor

Laurentino de Cabo con una manta de pastor

De entre todas las mantas que realiza este gran artesano nos gustan particularmente la maragata blanca con franjas rojas y verdes y la de pastor de cuadros, que como decíamos antes es la única que se hace con lana de churra para ser más cálida e impermeable, es una manta con unas medidas particulares que la hacen larga y estrecha para ser manta, pero esto es porque servía no solo para abrigar por la noche si no a modo de capa pobre o tapabocas para embozarse los pastores y por eso era tan importante que no dejara pasar el agua, en el vídeo de este post se puede apreciar como se coloca la manta de pastor, y puede verse como era fundamental que tapara bien para combatir las inclemencias del tiempo. Para aumentar la impermeabilidad se puede añadir la propia lanolina de la oveja, por ello no es conveniente lavarlas, no en vano los pastores sólo las lavan con la lluvia, o las limpiaban al relente y rocío de la mañana. Las mantas de pastor se suelen distinguir por su dibujo habiendo principalmente diseños de cuadros o de rayas siendo raras las de espiguilla porque por este dibujo resbala peor el agua ya que no posee los canales propios de las rayas y los cuadros y la manta acabaría permeando. De entre las de cuadros el cuadro claro es más propio de la zona de Plasencia, por contra el oscuro más de la zona Leonesa; en Val de San Lorenzo eran más habituales las mantas de rayas, pero Laurentino las confecciona a cuadros.

Artesanos como este son Patrimonio viviente de nuestra cultura, son los que nos permiten confiar en el pervivir de unas técnicas que han sido capitales para el desarrollo de este país pero que hemos olvidado para abrazar sólo las colchas y nórdicos de marcas de bajo coste que ni abrigan ni abrigarán nunca como una de estas mantas, ni siquiera se sueña igual de bien con un edredón, probablemente porque, como nos dice Laurentino, esta lana no acumula ácaros; pero no sólo eso tampoco durarán tanto como estas, una manta de este tipo nos sobrevivirá a todos los que leemos esto en 2013 y aún seguirá calentando.

Laurentino de Cabo Cordero 24717 Val de San Lorenzo (Astorga-León)     Telf: 987 63 51 36

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5 Responses to Laurentino de Cabo Cordero: un maestro artesano de las mantas.

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  4. rosana says:

    me gustaria ver precios de manta para cama de 135
    gracias

    • PyM says:

      No hacemos venta puedes contactarle por facebook o bien pasar por la feria de artesania de Madrid en plaza de España

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